Nuestra historia
Las doncellas de oro
En la Ilíada, Hefesto forjó en oro unas doncellas autómatas que lo asistían en su taller: tenían mente, voz y oficio propio. Fueron las primeras asistentes artificiales de la historia. Crysea toma su nombre de ellas: una asistente que piensa, habla y trabaja por tu negocio.
Crysea, tu asistente de oro